Comienzan los monitoreos de cigüeña negra en las zonas ZEPA de Campo de Azaba y Campo de Argañán

COMIENZAN LOS MONITOREOS DE CIGÜEÑA NEGRA EN LAS ZONAS ZEPA DE CAMPO DE AZABA Y CAMPO DE ARGAÑÁN

Los días 24 y 25 de marzo, los técnicos de la Reserva Biológica Campanarios de Azaba (Espeja) iniciaron los censos de la población de cigüeña negra (Ciconia nigra) en los nidos que ya habían sido registrados con la presencia de esta especie en años anteriores. Esta acción forma parte del proyecto Corredor Biológico Hispano Luso, cofinanciado por la Unión Europea en el marco del programa Interreg – Poctep.

El objetivo del monitoreo es conocer el estado de la población de esta emblemática pero esquiva ave, la cual se está enfrentando a un riesgo alto de extinción en estado silvestre. La cigüeña negra es una de las especies más singulares de la Península Ibérica, cuya presencia en la región es cada vez más limitada. Su población nidificante se distribuye principalmente entre las regiones de Castilla y León, Extremadura, Madrid, Castilla-La Mancha y Andalucía, siempre en zonas cercanas a medios acuáticos y cortados rocosos.

En Salamanca, la cigüeña negra destaca por su presencia en las dehesas de alcornoques y en pinos. Los nidos de esta especie son estructuras elaboradas con ramas, tierra, hierbas y otros materiales, que suelen ser reutilizados por las parejas año tras año y pueden llegar a alcanzar tamaños considerables. Además, desde la Reserva Biológica Campanarios de Azaba, se han restaurado nidos abandonados para que puedan ser reutilizados por las parejas de cigüeñas negras, aumentando las posibilidades de éxito reproductivo.

Avance del censo poblacional

El censo poblacional comenzó con el monitoreo de los nidos ya registrados, así como de aquellos que han sido restaurados. Cada nido ha sido cuidadosamente mapeado para identificar si se encuentran ocupados o no. Todavía no se pueden ofrecer resultados concluyentes, ya que el seguimiento continúa.

Con el equipo adecuado, los técnicos han comenzado a avistar las parejas que han ocupado los nidos, lo que permitirá evaluar el estado de la población en esta zona clave para la conservación de la cigüeña negra.

El trabajo de monitorización y restauración de hábitats sigue siendo esencial para asegurar el futuro de una de las aves más representativas y amenazadas de la Península Ibérica.

Técnico de FNYH monitoreando cigüeña negra